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Captar la intensidad: consejos para fotografiar la acción en la Copa del Mundo de Rugby

La Copa del Mundo de Rugby es uno de los acontecimientos deportivos más prestigiosos y seguidos del mundo. La Copa del Mundo de Rugby 2023, que se celebrará en París del 8 de septiembre al 28 de octubre, representa un reto apasionante para los fotógrafos que quieran captar los momentos más intensos y emocionantes del rugby. Para aprovechar al máximo la emoción de la Copa del Mundo y sacar el máximo partido de ella como fotógrafo, he aquí algunos consejos específicos para captar imágenes memorables.

Conocer el juego

Antes de aventurarse en el terreno de juego, es importante familiarizarse con las reglas del juego.
El rugby es un deporte especialmente rápido, con diferentes fases: ensayos, scrums, placajes, saltos para atrapar el balón en touch, etc. Todas estas acciones son puntos álgidos del juego.

Todas estas acciones son momentos destacados del juego que el fotógrafo debe aprender a anticipar. Comprender la acción sobre el terreno de juego permite al fotógrafo anticiparse a los movimientos de los jugadores y, por tanto, situarse en el lugar adecuado para captar esos momentos clave. Cuanto más capaz sea el fotógrafo de anticipar cómo se desarrollará el partido, más tiempo tendrá para afinar los ajustes de su cámara y el ángulo de su toma.

En este sentido, la comprensión del deporte y la anticipación son verdaderas bazas para mejorar la calidad de tus golpes. Por supuesto, al igual que el rugby, la fotografía deportiva requiere práctica. Asistir a varios partidos es, por tanto, la mejor manera de perfeccionar sus habilidades.

© Thomas Serer

Utilizar el equipo adecuado

La fotografía deportiva suele requerir un equipo específico para captar imágenes nítidas y dinámicas, sobre todo cuando se trata de deportes de equipo como el rugby. En cuanto a la cámara, lo más importante es optar por una cámara con una velocidad de obturación rápida para captar la acción en movimiento. Las cámaras réflex digitales (DSLR) o sin espejo ofrecen una excelente calidad de imagen, rápidas velocidades de autoenfoque y la posibilidad de utilizar diversos objetivos intercambiables. Estas cualidades hacen de estas cámaras las candidatas ideales para la fotografía de rugby.

En cuanto a los objetivos, un objetivo zoom con una distancia focal larga puede ser útil para captar la acción desde lejos, mientras que un objetivo gran angular puede ser eficaz para primeros planos. Invertir en estos dos tipos de objetivos te proporciona la versatilidad necesaria para hacer frente a todas las situaciones diferentes que puedas encontrarte durante un partido.

Elegir la ubicación adecuada

© James Coleman

La posición lo es todo en la fotografía deportiva. El mejor consejo que podemos darle, tanto si es un fotógrafo profesional acreditado como un simple aficionado, es que llegue con suficiente antelación para encontrar los lugares que desea fotografiar. Esto le permitirá familiarizarse con el terreno y los ángulos disponibles.

Es importante encontrar un lugar estratégico cerca del terreno de juego desde el que se tenga una visión despejada de la acción. Las zonas situadas detrás de los postes o a lo largo de la línea de banda suelen ser buenas opciones. Las tribunas principales también son una buena opción, pero el acceso puede ser limitado. Sin embargo, no se limite a fotografiar desde las gradas. A lo largo del partido, tienes que saber cómo moverte por el campo, mientras utilizas un objetivo y los ajustes adecuados según tu posición.

Estos cambios de posición permiten obtener ángulos de visión más variados y perspectivas únicas. El objetivo no es sólo captar la intensidad de la acción. Los parones, las celebraciones de los jugadores y el ambiente general del partido son igual de importantes.
Por último, no te olvides de echar la vista atrás de vez en cuando, ya que las expresiones de los apasionados seguidores forman parte integral de la experiencia de la Copa Mundial de Rugby.

Comprender los ajustes de la cámara

En el rugby, como en la mayoría de los deportes de equipo, los jugadores están repartidos por todo el campo. La acción en las distintas fases del juego es trepidante, y los movimientos de los jugadores, cuando menos, imprevisibles. Para estar seguro de captar los momentos más emblemáticos del partido, el fotógrafo no puede permitirse dudar en sus ajustes, porque no tendrá una segunda oportunidad. Por lo tanto, es esencial conocer los diferentes ajustes de la cámara.

Ante todo, es aconsejable utilizar un modo de exposición manual para tener un control total sobre todos los parámetros. Cuando se trata de captar el trepidante ritmo de un partido, los dos criterios decisivos son la velocidad de obturación y la abertura. Utilizar una velocidad de obturación rápida (1/1000 seg. o superior) permite congelar la acción. Si utilizas un diafragma amplio (f/2,8 o superior), crearás un desenfoque del fondo (bokeh), aislando a los jugadores del fondo.

Para maximizar aún más tus posibilidades, también puedes utilizar el modo de disparo continuo (ráfaga), que te permite capturar una serie de imágenes sucesivas. Por último, en condiciones de poca luz, es posible que también tengas que aumentar la sensibilidad ISO, para mantener una velocidad de obturación rápida en condiciones de oscuridad.

Componer con sabiduría

La composición desempeña un papel decisivo en la fotografía. Cuando se trata de fotografía deportiva, y más aún si se aplica al caso más específico del rugby, prestar atención a la composición se convierte en un auténtico reto. El objetivo del fotógrafo es captar la emoción, las expresiones y los gestos de los jugadores para transmitir la intensidad y la pasión del juego. Para ello, hay que buscar expresiones faciales, gestos y contacto físico que cuenten la historia del partido y reflejen la emoción del momento.

Utilizar la regla de los tercios es de gran ayuda en este ejercicio de composición.
La regla de los tercios en fotografía consiste en situar los sujetos principales de la acción en las líneas de tercios horizontales y verticales imaginarias que dividen la imagen. Ayuda a destacar el sujeto de la fotografía situándolo en el centro de atención.

En la misma línea, trabajar en encuadres ajustados también es una buena forma de buscar pautas naturales que resalten la intensidad de los rostros de los jugadores. Por último, también merece la pena prestar especial atención al fondo. Un fondo limpio y despejado realzará la acción. Así que asegúrate de reducir al mínimo los elementos perturbadores del encuadre para que no distraigan la atención de la acción principal.

© Stefan Lehner

No descuides el postprocesado

Después de los partidos, dedicar tiempo a ordenar y editar los cientos de fotos tomadas en modo ráfaga puede parecer un ejercicio tedioso para algunos. Sin embargo, un cuidadoso postprocesado permite ajustar la exposición, el color y la nitidez si es necesario. Así que no descuides el uso de programas de tratamiento de imágenes y técnicas de retoque fotográfico.
Cuando se trata, por ejemplo, de la cantidad de fotos que se toman durante eventos de gran movimiento, hay que ser capaz de identificar las mejores tomas aplicando técnicas de organización y priorización. Elija las mejores imágenes para contar una historia coherente sobre el acontecimiento.

La Copa Mundial de Rugby ofrece muchas oportunidades de capturar momentos inolvidables, ya sea en el campo o en las gradas. Los momentos clave de la acción pueden ser a veces escasos, por lo que hay que armarse de paciencia, seguir haciendo fotos y estar preparado para captar el momento decisivo, para captar la esencia de este acontecimiento deportivo mundial.

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